Tema: Cumple Tu Ministerio.

2 Timoteo 4:5

“Pero tú se sobrio en todo, soporta las aflicciones, haz la obra de evangelista, cumple tu ministerio

Lo primero que debo señalar es que aquí la palabra “sobrio” quiere decir “atento”, cuando no se está sobrio, se está débil, frágil, vulnerable a cualquier situación y ataque, además se está con los sentidos alterados, no aptos para ninguna labor. Por eso se nos indica que debemos estar “sobrios”, sensatos, juiciosos, llanos, etc. El término sobrios nos lleva a la palabra “velar”; es decir aquí se nos enseña y advierte que debemos velar, es por eso que nosotros los hijos de Dios debemos escuchar el llamado de Dios mismo que dice:

a) Pero tú se sobrio en todo, es decir: Pero tú vela en todo: Esto es estar atentos siempre a los ataques de Satanás, ataques que pueden ser interiores como malos pensamientos, malas intensiones del corazón, etc. y Exteriores como las malas amistades, las tentaciones, etc. 1a Pedro 5:8 “Sed, sobrios, y velad; porque vuestro adversario el diablo, como león rugiente, anda alrededor buscando a quien devorar”.

b) Soporta las aflicciones: Cuando nos decidimos por el Señor, sin duda que comenzarán grandes pruebas, grandes aflicciones, ya que el enemigo no estará contento con nuestra decisión de servir al Señor y con nuestra nueva vida, pero el Señor dice: “Muchas son las aflicciones del justo, pero de todas ellas le librará Jehová” (Salmo 34:19) (Santiago 5:10; 1 Pedro 4:16)

c) Haz la obra de evangelista: Es claro que Pablo no llama a Timoteo al oficio de un evangelista, sino a hacer la “obra de un evangelista”. El término evangelista solo ocurre otras dos veces en el NT (Hechos 21:8 y Efesios 4:11) y siempre se refiere a un oficio especifico del ministerio cuyo propósito es la predicación del evangelio a los inconversos. Esta obra debemos hacerla sin cesar, cada día por amor a las almas y en cumplimiento del mandato divino de Id y predicad el evangelio.

d) Cumple tu ministerio: Esto es tener la mira en el día de la venida del Señor, y de predicar a Jesús con diligencia incesante. Hechos 20:24 “Pero de ninguna cosa hago caso, ni estimo preciosa mi vida para mí mismo, con tal que acabe mi carrera con gozo, y el ministerio que recibí del Señor Jesús, para dar testimonio del evangelio de la gracia de Dios”.

Este es el llamado de Dios y debemos decir como Isaías, “Heme aquí, envíame a mí”, debemos preguntar como lo hizo Saulo el día de su conversión “Señor, ¿Qué quieres que haga?”. Pero debemos estar consientes que es una gran responsabilidad la que tomamos, por lo tanto debemos prepararnos como buenos embajadores de Cristo.

A continuación veremos algunos aspecto de la evangelización que espero en el Señor les sirvan para que cada día velen en todo, para que cada día cumplan su ministerio.

Compartiendo la Vida Eterna

Marcos 1: 14 y 15 “Después que Juan fué encarcelado, Jesús vino á Galilea predicando el evangelio del reino de Dios, diciendo: El tiempo se ha cumplido, y el reino de Dios se ha acercado; arrepentíos, y creed en el evangelio”.

Al decir El tiempo se ha cumplido, no es un tiempo en el sentido cronológico, sino un tiempo para la acción decisiva por parte de Dios. Con la llegada del Rey, un nuevo periodo en la relación de Dios con los hombres ha llegado. En el tiempo de Dios, cuando las condiciones exactas a escala religiosa, cultural y política requirieron el cumplimiento de ese aspecto de su plan perfecto, Jesús vino al mundo. El gobierno soberano de Dios en el campo de la salvación; en el corazón de su gente al presente, y en el futuro, en un reino terrenal físico. El Rey estaba presente, por eso llama al arrepentimiento y creed, es decir, la fe, ya que son las respuestas requeridas a la misericordiosa oferta de salvación de Dios.

Pregunta: ¿Cuál es la primera cosa que le viene a la mente cuando usted oye la palabra evangelismo?

Comenzaremos este estudio dando una mirada al significado de la palabra y a los métodos básicos de la evangelización.

La palabra evangelismo o evangelio, proviene de la palabra griega:

Evangel: Buenas Nuevas

Ismo o io: Sufijo que señala acción, proceso con resultado de entregar las Buenas Nuevas.

Evangelización: Acción de presentar a Jesucristo con el poder del Espíritu Santo. Hechos 1:8 dice: “pero recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria, y hasta lo último de la tierra”. Esto requiere:

a) Oración

b) Propósito

c) Esfuerzo

d) Entrega

e) Dedicación

a) Oración: ¡Cuánto nos cuesta, en ciertas circunstancias, creer que Dios puede! ¡Cuánto batallamos con nuestros razonamientos o los de otros cuando de creer a Dios se trata! ¡Cuánto se tambalea nuestra fe cuando pedimos y esperamos y seguimos esperando y nuestra petición no es contestada! Hay infinidad de razones por lo cual eso sucede, pero, de algo estoy completamente seguro, y es que, “Nada hay imposible para Dios”. No dudes por razón de las experiencias de otros, ni permitas que el afán y la ansiedad te conduzcan al laberinto de la incredulidad. Recuerda: “Sin FE es imposible agradar a Dios; porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que le hay, y que es galardonador de los que le buscan.” Hebreos 11:6.

Orar es… Hablar con Dios, y… para hablar con Dios es necesario que creas que Él es y que está para galardonar a los que le buscan. En otras palabras… Tienes que tener Fe en el Dios de amor. “Sin fe es imposible agradar a Dios…” (Hebreos 11:6). Cuando oramos afirmamos nuestra fe, confirmamos lo que somos en Cristo, reconocemos nuestra debilidad, dependencia y necesidad de Él y fortalecemos los lazos de amistad con nuestro amado Salvador. Los resultados de ese encuentro: una paz que sobrepasa todo entendimiento y una gratitud inmensa hacia nuestro Padre celestial por su gran e inefable amor.

b) Propósito: El propósito de tu vida excede mucho a tus propios logros, a tu tranquilidad o incluso a tu felicidad. Para entenderlo necesitamos empezar con Dios, nacimos por su voluntad y para su propósito “para entender el propósito es necesario enfocarnos en él”. No te creaste a ti mismo. Fuimos creados por Dios y para Dios, y hasta que lo entendamos nuestra vida no tendrá sentido. Para salir a evangelizar primero debemos anidar firmemente este objetivo como un fuerte propósito en nuestro corazón. Proponerse algo es emprender algo, y que mejor que emprender esta gran empresa de salvar almas para Cristo.

c) Esfuerzo: Josué 1:9 dice: “Mira que te mando que te esfuerces y seas valiente; no temas ni desmayes, porque Jehová tu Dios estará contigo en dondequiera que vayas Jehová promete estar con Josué a dondequiera que vaya”. Aquí vemos claramente la dinámica de la presencia de Jehová con Josué. No sería una presencia pasiva sino algo que actúa según la situación para que Josué no temiera ni desmayara. Con esta misma presencia continua y dinámica de la persona del Espíritu Santo en nuestra vida, nosotros podemos ser victoriosos en la evangelización, solo debemos cumplir con lo que Dios nos demanda, esforzarnos y ser valientes.

d) Entrega: «entregar, dar, colocar, establecerse, poner, hacer». Estos verbos aparecen unas 2.010 veces en la Biblia. Primero, es poner en marcha o iniciar una acción. En algunos casos, puede significar «enviar». Poner en el corazón» equivale a conceder a alguien la capacidad y motivación de hacer algo, y en esta capacidad de entrega nos proponemos y esforzamos para entregarnos sin reserva al trabajo en la obra de Dios y especialmente en la evangelización.

e) Dedicación: disponer, señalar, establecer. Se traduce «han dedicado», dándose al servicio de los santos y especialmente a la predicación de la Palabra de Dios. Dedicación establece apartar un tiempo especial, sistemático, constante, metódico y ordenado en cuanto a salir y entregar las Buenas Nuevas de Salvación.

A) EL Modelo: Es el Señor Jesús. Marcos 1: 14 y 15 dicen: “Después que Juan fue encarcelado, Jesús vino a Galilea predicando el evangelio del reino de Dios, 15 diciendo: El tiempo se ha cumplido, y el reino de Dios se ha acercado; arrepentíos, y creed en el evangelio”. (Gálatas 4.4)

Juan Bautista, fogoso predicador, su voz y su mensaje eran como un trueno y un terremoto en la conciencia del pecador, pero aún así, no se compara con el modelo perfecto que es nuestro Señor Jesucristo.

En la predicación, en la enseñanza de la Palabra de Dios, en la evangelización debemos siempre enfatizar dos puntos importantes:

1. Arrepentimiento: Hechos 11:18 “Entonces, oídas estas cosas, callaron, y glorificaron a Dios, diciendo: ¡De manera que también a los gentiles ha dado Dios arrepentimiento para vida!”. El arrepentimiento que demanda el evangelio incluye una profunda convicción, una tristeza penitencial, una confesión abierta, un decidido rechazo al pecado y un completo abandono del mismo. (2 Corintios 7:10, Salmo 51:17. Proverbios 28:13 “El que encubre sus pecados no prosperará; Mas el que los confiesa y se aparta alcanzará misericordia”; Salmo 32:3,5; Ezequiel 36:31; Salmo 51:3, 4; Ezequiel 18:30 “Por tanto, yo os juzgaré a cada uno según sus caminos, oh casa de Israel, dice Jehová el Señor. Convertíos, y apartaos de todas vuestras transgresiones, y no os será la iniquidad causa de ruina”). Dios ha ordenado este arrepentimiento a todos los hombres; sin este arrepentimiento en esta vida el pecador perecerá eternamente (Hechos 17:30 “Pero Dios, habiendo pasado por alto los tiempos de esta ignorancia, ahora manda a todos los hombres en todo lugar, que se arrepientan”; Lucas 13:5 “Os digo: No; antes si no os arrepentís, todos pereceréis igualmente”; Hechos 3:19 “Así que, arrepentíos y convertíos, para que sean borrados vuestros pecados; para que vengan de la presencia del Señor tiempos de refrigerio”).

2. Fe: Hebreos 11: 1 y 6 “Es, pues, la fe la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve. 6 Pero sin fe es imposible agradar a Dios; porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que le hay, y que es galardonador de los que le buscan”. La fe salvadora es un asentimiento de la mente y el corazón a las verdades fundamentales de la revelación (Hebreos 11:6; 11:1; Juan 5: 46,47; Romanos 10:9), una aceptación del evangelio, por medio de la influencia del Espíritu Santo (Romanos 10:10Gátas 5:22; 1ª Corintios 12: 8,9), y una firme confianza en Cristo (Hechos 16:31; Juan 3:16; Romanos 4: 20-22; Efesios 3:12). El fruto de la fe es obediencia al evangelio. (Santiago 2:17; Gálatas 5:6; 1ª Timoteo 1:5) El poder para creer es un don de Dios (Filipenses 1:29; 2ª Pedro 1:1; Efesios 2:8 “Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios”), pero el creer es una acción de la criatura (libre albedrío) que se exige como condición del perdón, sin el cual el pecador no puede obtener la salvación (Juan 3:36 “El que cree en el Hijo tiene vida eterna; pero el que rehúsa creer en el Hijo no verá la vida, sino que la ira de Dios está sobre él”; Marcos 16:16; Juan 8:21; Hebreos 11:6) A todos los hombres se les demanda creer en Cristo, y todos los que rinden obediencia a este requisito se hacen hijos de Dios por la fe.

B) El Mandato: “ID” Mateo 28: 19 y 20 “Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; 20 enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén”. A menudo se interpreta este versículo como que contiene tres órdenes; es decir, ir, bautizar y hacer discípulos o enseñarles. En realidad la gran comisión gira alrededor de un imperativo fundamental: Haced discípulos. Hacer discípulos involucra tres pasos, que son: Ir, bautizar y enseñar. Los discípulos fueron enviados a “hacer discípulos a todas las naciones” y debemos ir de igual forma nosotros. El mandato y la misión de la Iglesia son alcanzar al mundo con el evangelio de Cristo.

¿Con qué autorización y autoridad vamos nosotros a una persona y le hablamos de nuestro Señor Jesús y la necesidad que tiene de arrepentirse de sus pecado y aceptarle a Él (Jesús) como su Salvador?….. Lo hacemos con la autoridad y autorización que nos da el mismo Señor Jesús y vamos con el poder del Espíritu Santo, el cual vive en nosotros y obra por medio nuestro, Hechos 1: 8 “pero recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria, y hasta lo último de la tierra”.

i) La Urgencia: El Tiempo es cumplido. 1 Pedro 2:21 “Pues para esto fuisteis llamados; porque también Cristo padeció por nosotros, dejándonos ejemplo, para que sigáis sus pisadas”. Juan 4: 35 “¿No decís vosotros: Aún faltan cuatro meses para que llegue la siega? He aquí os digo: Alzad vuestros ojos y mirad los campos, porque ya están blancos para la siega”.

ii) Las Condiciones: “Arrepentíos y Creed al evangelio”.

a) Arrepentimiento: A todo lo expuesto anteriormente referente al arrepentimiento, podemos agregar que: Arrepentimiento es vaciar todo lo viejo, lo carnal, lo mundano e incluso lo satánico; la persona debe quedar vacía para ser elevada nuevamente de la gracia, el amor y la bendición espiritual de Dios. (2 Corintios 5:17; Lucas 5: 31 y 32)

b) Creed al evangelio: Es sometimiento a la soberanía de Dios, Él es nuestro Señor, Él es nuestro Rey soberano, Santiago 4: 7a “Someteos, pues a Dios…”.

iii) El Objetivo: El Reino de Dios. Mateo 6:33 “Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas”. Colosenses 3:1 “Si, pues, habéis resucitado con Cristo, buscad las cosas de arriba, donde está Cristo sentado a la diestra de Dios”.

C) El Método: Podemos decir que el método fundamental del evangelio es permitir que Dios obre por medio de nosotros. Sin embargo, al hablar de métodos nos referimos mayormente a cómo hacemos nuestra parte en la obra. Predicación, enseñanza y testimonio son los tres métodos básicos del evangelio.

En la Predicación, proclamamos el evangelio y hacemos un llamado a la gente que deje sus pecados y acepte a Cristo como salvador. Isaías 55:7 “Deje el impío su camino, y el hombre inicuo sus pensamientos, y vuélvase a Jehová, el cual tendrá de él misericordia, y al Dios nuestro, el cual será amplio en perdonar”.

En la Enseñanza, explicamos las verdades del evangelio y ayudamos a la gente a aplicarlas a su vida. Enseñanzas como la Fe, Resurrección, Ascensión de Cristo, Segunda Venida, etc.

En el testimonio, le decimos a la gente lo que Dios ha hecho con y por nosotros.

Analizaremos brevemente Hechos 5:42

a) La frecuencia: “Y todos los días”

b) Los Lugares “en el templo y por las casas”

c) La Presteza “no cesaban”

d) El Trabajo “de enseñar y predicar”

e) El Tema “a Jesucristo”

D) La Técnica: 2 Timoteo 2:2 “Lo que has oído de mí ante muchos testigos, esto encarga a hombres fieles que sean idóneos para enseñar también a otros”.

Timoteo debía tomar la revelación divina que había aprendido de Pablo y enseñarla a otros hombres fieles, hombres con carácter aprobado y don espiritual que a su vez fueran capaces de transmitir esas verdades a la generación siguiente. Ese proceso de reproducción espiritual que comenzó en la iglesia primitiva, debe continuar hasta que el Señor regrese.

Hechos 8:4 “Pero los que fueron esparcidos iban por todas partes anunciando el evangelio”. Iban por todas partes, Esta palabra griega se emplea con frecuencia en Hechos para referirse a las campañas misioneras. (v. 40; 9:32; 13:6; 14:24; 15:3,41; 16:6, 18:23; 19:1,21; 20:2)

De esto versículos podemos concluir que La Técnica es de Transferencia, es decir compartir sobre la base del privilegio. (Lucas 19:10; Juan 1:12; Hechos 8:35; 2 Corintios 5:20)

IMPORTANTE: Recuerde siempre que el Pecado Destruye

Pecado: es la trasgresión de la ley de Dios. “Saber hacer lo bueno y no hacerlo” (Romanos 3:20; Santiago 4:17)

* Satanás (el pecado) tiene un conocimiento tremendo sobre el hombre.

* Debemos tener conciencia de lo que es el infierno.

* Debemos amar a todos mayormente a aquellos que no conocen al Señor.

* debemos creer firmemente que aquel que no tiene a Cristo como Salvador, está perdido.

Pero para aquellos existe lo que conocemos y deberíamos dominar muy bien, que es el PLAN DE SALVACIÓN.

Primer Ejemplo:

1) Todos somos pecadores (Romanos 3:23)

2) El pecado condena (Romanos 6:23)

3) El pecador no puede salvarse así mismo (Efesios 2:8,9)

4) El amor de Dios (Juan 3:16)

5) Cristo Salva (Hechos 4:12)

6) Confesar los pecados y pedir perdón por ellos (1 Juan 1:9)

7) Nueva criatura (2 Corintios 5:17)

Importante: Si la persona rechaza el plan de Salvación, usted debe (debería) Mostrarle Juan 3:36

Segundo Ejemplo:

Cuatro Pasos al Cielo

1) Reconoces que eres pecador (Romanos 3:23)

2) Reconoces que la paga de tu pecado es muerte (separación de Dios para siempre) (Romanos 6:23)

3) Reconoces que Cristo pagó la penalidad de tu pecado (Romanos 5:8)

4) Reconoce que es necesario aceptar a Jesucristo como tu único salvador (Juan 1:12)

Importante: Si la persona rechaza el plan de Salvación, usted debe (debería) Mostrarle Juan 3:36

Estos son dos ejemplos de planes de salvación, existen muchos otros e incluso se puede evangelizar una persona con un solo versículo (Ej. Juan 3:16), esto dependerá de su experiencia para evangelizar; lo importante es que usted debe conocer muy bien los versículos a utilizar y en lo posible leerlos directamente de la Biblia usted y la persona a lo que hablamos.

Si la persona acepta a Cristo como Salvador, debemos tomar sus datos (nombre, dirección, teléfono, correo electrónico, etc.) y además debemos entregarle literatura apropiada para comience su instrucción y posterior discipulado. También debemos invitarle a congregarse, es muy importante el congregarse ya que aprendemos más de la Palabra de Dios y compartimos con los de la Familia de Dios. Recuerde siempre las palabras del salmista: Salmo 27:4 “Una cosa he demandado a Jehová, ésta buscaré; Que esté yo en la casa de Jehová todos los días de mi vida, Para contemplar la hermosura de Jehová, y para inquirir en su templo”.

Evangelizar

Mateo 28: 18-20 “Y Jesús se acercó y les habló diciendo: Toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra. 19 Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; 20 enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén”.

Evangelizar implica:

1) Conocer la procedencia del mandato (v. 18) Es Divino

2) Preparar y Movilizar la Iglesia (v. 19) Hacer Discípulos

3) Velar por los nuevos convertidos (v. 20a)

4) Depositar nuestra fe en Dios (v. 20b)

Métodos de evangelizar en las Iglesias

1) Invitación puerta a puerta

Debemos ir con buena presencia (aseada y ordenada), con tratados debidamente timbrados y en lo posible divididos en tratados para niños, jóvenes, adultos, enfermos, etc.

2) Cultos evangelistas (Campañas de evangelización)

Importante es señalar que estas no deberían medirse por la cantidad de personas que hacen decisión de aceptar a Cristo ya que muchas lo hacen por mera emoción, estas deberían medirse por aquellas almas que permanecen en la Iglesia, es decir por las que se quedan.

3) Cultos familiares

Hermoso es ver la familia reunida celebrando culto a Dios y es una de las buenas formas y buen momento para invitar familiares inconversos, vecinos, novios, novias, compañeros y compañeras de estudio, etc.

4) Club de niños

Con este sistema podemos llegar primero a los niños y niñas y por medio de ellos a los padres, es un buen método a realizar.

5) Escuela Bíblica de Vacaciones

Al igual que los clubes de niños, estas escuelas dan muy buen resultado. Importante que en ambas situaciones sea un trabajo bien programado en cuanto a invitaciones, lecciones, juegos, etc.

6) Conferencias Bíblicas

También es un buen método, requiere de un tema atrayente a la comunidad, puede ser un tema de actualidad nacional enfocado desde el punto de vista cristiano. El evangelista invitado debe ser un pastor o laico que domine bien el tema a tratar y esto resulte realmente atrayente y se logre el objetivo de ganar almas para Cristo.

7) Películas Evangelísticas

Aquí se debe escoger muy bien la película a presentar, esta DEBE ser netamente Evangelística y de corta duración, una película larga se puede transformar en algo tedioso. Recuerde siempre que un culto evangelístico debe ser NO EXTENSO ya que las visitas no están acostumbradas a largas reuniones.

8) Programas radiales

Este es un excelente método y deberíamos procurar siempre tener un programa radial ya que el alcance es inimaginable; sí requiere mucha constancia, la experiencia la dará el Señor.

La prioridad Evangelística en la Iglesia local

Romanos 10: 12 al 17 “Porque no hay diferencia entre judío y griego, pues el mismo que es Señor de todos, es rico para con todos los que le invocan; 13 porque todo aquel que invocare el nombre del Señor, será salvo. 14 ¿Cómo, pues, invocarán a aquel en el cual no han creído? ¿Y cómo creerán en aquel de quien no han oído? ¿Y cómo oirán sin haber quien les predique? 15 ¿Y cómo predicarán si no fueren enviados? Como está escrito: ¡Cuán hermosos son los pies de los que anuncian la paz, de los que anuncian buenas nuevas! 16 Más no todos obedecieron al evangelio; pues Isaías dice: Señor, ¿quién ha creído a nuestro anuncio? 17 Así que la fe es por el oír, y el oír, por la palabra de Dios”.

1) Prioridad: Anterioridad de una cosa respecto de otra, es decir, lo primero

2) Evangelizar: Entregar las Buenas Nuevas de Salvación

3) Iglesia: Cuerpo de Cristo (Los Salvados)

La prioridad es ahora, hay una urgencia que la Iglesia debe ver y ejecutar, los campos están listos, hay que salir: Juan 4:35 “¿No decís vosotros: Aún faltan cuatro meses para que llegue la siega? He aquí os digo: Alzad vuestros ojos y mirad los campos, porque ya están blancos para la siega”. La iglesia debe salir del letargo espiritual, debe “Por lo cual, levantad las manos caídas y las rodillas paralizadas”. (Hebreos 12:12). La Iglesia, es decir usted y yo, NO TENDREMOS EXCUSA delante de Dios por no cumplir nuestra misión, recuerde Proverbios 24: 10 al 12 “Si fueres flojo en el día de trabajo, Tu fuerza será reducida. 11 Libra a los que son llevados a la muerte; Salva a los que están en peligro de muerte. 12 Porque si dijeres: Ciertamente no lo supimos, ¿Acaso no lo entenderá el que pesa los corazones? El que mira por tu alma, él lo conocerá, Y dará al hombre según sus obras”.

Hemos dicho que evangelizar es un mandato de Dios y es para todos sus hijos, dijimos además que debemos basarnos en el modelo que es el Señor Jesús utilizando el o los métodos con la técnica de transferencia en base al privilegio teniendo presente siempre el privilegio.

Debemos agregar que evangelizar es una Necesidad tanto por los que están perdidos como para los hijos de Dios.

a) Perdidos: La evangelización nos lleva a relacionarnos con gente inconversa, ellos están sumergidos en sus delitos y pecados, por esos es nuestra misión, nuestro deber orientarles utilizando lo que Dios nos ha dado en su Santa Palabra y debemos conducirlos a Jesús que es el camino, la verdad y la vida (Juan 14:6).

b) Hijos de Dios: (Efesios 4: 15,16; 2:20-22; Colosenses 2:7) Si el método divino de evangelizar es obrar por medio de su pueblo, nuestra responsabilidad es permitirle a Dios que lo haga porque será para nuestro crecimiento espiritual. Dejándonos ser utilizados por Dios, no hay duda que nos sentiremos cada día más cerca de él y útiles en su Santa Obra ya que seremos portadores de su mensaje poderoso, transformador y salvador. El Señor ha prometido bendiciones para todos aquellos que estén dispuestos a sufrir por y en su obra (Marcos 10: 29 y 30).

ADVERTENCIA: Satanás combatirá contra usted cuando trabaje en la obra del Señor y sobre todo cuando trabaje en la evangelización. Él tratará de obstaculizarlo en todas las formas posibles, e incluso enceguecerá a las personas respecto a la verdad y hará que se resistan al evangelio (Mateo 11:12).

Para poder combatir contra Satanás debemos estar firmes, poniendo toda la armadura de Dios para el combate, tomando con fuerza el escudo de la fe, para poder apagar todos los dardos de fuego del maligno (Efesios 6: 14-17).

Recuerde: Evangelizar es una necesidad por los inconversos y para los hijos de Dios, agregaremos también que evangelizar es una tarea, y es PERSONAL Y COLECTIVA. (Juan 4: 35 al 37 y Mateo 12:30).

No hay duda que en la evangelización hemos de encontrar grandes dificultades, y esas dificultades a veces están en las mismas personas a las cuales queremos hablar, y tendremos que saber dar respuestas adecuadas a sus inquietudes. Estas dificultades pueden ser Exteriores e Interiores.

A) Dificultades Exteriores

1) Temo perder mis negocios (dinero, trabajo) 1 Timoteo 6:10 “porque raíz de todos los males es el amor al dinero, el cual codiciando algunos, se extraviaron de la fe, y fueron traspasados de muchos dolores”.

Hay que aclarar que no es el dinero la raíz de todos los males, sino que el amor al dinero.

2) Mis parientes se oponen (Mateo 10: 34 al 39) Salmo 27:10 “Aunque mi padre y mi madre me dejaran, Con todo, Jehová me recogerá”.

3) Temo perder a mis amigos. Santiago 4:4 “¡Oh almas adúlteras! ¿No sabéis que la amistad del mundo es enemistad contra Dios? Cualquiera, pues, que quiera ser amigo del mundo, se constituye enemigo de Dios”. Aquí comienza diciendo “¡Oh almas adúlteras!”. Una descripción metafórica de la infidelidad espiritual. Este versículo no nos habla de la actitud de Dios hacia los creyentes, sino de la actitud de los creyentes hacia Dios. Es aplicable perfectamente al que está durativo en seguir o no al Señor. La diferencia entre el mundo y Dios es tan amplia que cuando nos movemos hacia el mundo nos desviamos de Dios. En el mundo el pecado se considera aceptable y placentero. El que no deja el mundo, es decir la vida pecaminosa, pierdan la conciencia del pecado y este llega a ser habitual en ellos.

4) Temo ser perseguido (burlas, desprecios, etc.) 2 Timoteo 3:12 “Y también todos los que quieren vivir piadosamente en Cristo Jesús padecerán persecución”. Juan 16:33 “Estas cosas os he hablado para que en mí tengáis paz. En el mundo tendréis aflicción; pero confiad, yo he vencido al mundo”. (2 Pedro 3:3)

Es importante notar que la palabra aflicción significa literalmente “presión” y en sentido figurado quiere decir “tribulación” o “angustia”. Pero continúa diciendo que se debe confiar, en otras palabras nos dice que hay que tener ánimo y ser valientes. Cuando ponemos nuestra confianza en Dios, él puede darnos paz en medio de la presión. (Filipenses 1:27-30).

B) Dificultades Interiores

1) Soy muy malo para poder ser salvo (2 Pedro 2: 10-14) 2 Pedro 3:9b “…, no queriendo que ninguno perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento”.

2) No puedo dejar las cosas malas (Romanos 6:16 y Juan 8.34)

3) Soy muy débil para seguir, no puedo dejar placeres 1 Pedro 1: 15,16 “sino, como aquel que os llamó es santo, sed también vosotros santos en toda vuestra manera de vivir; 16 porque escrito está: Sed santos, porque yo soy santo”. (Efesios 2:8,9) Cuando el pecador se arrepiente, muere para todas las cosas y goces carnales. Hay una transformación maravillosa, recuerde que es una nueva criatura.

4) Me cuesta demasiado ser cristiano. Las personas tienen temor de perder las cosas del mundo, pero el Señor Jesucristo nos ha dado promesas maravillosas y nunca ha quedado en deuda con sus hijos. (Lucas 15) Marcos 10: 29 y 30 “Respondió Jesús y dijo: De cierto os digo que no hay ninguno que haya dejado casa, o hermanos, o hermanas, o padre, o madre, o mujer, o hijos, o tierras, por causa de mí y del evangelio, 30 que no reciba cien veces más ahora en este tiempo; casas, hermanos, hermanas, madres, hijos, y tierras, con persecuciones; y en el siglo venidero la vida eterna”. Seguir a Jesús trae recompensas en la época presente y cuando el glorioso reino del Mesías venga. Las grandes pruebas frecuentemente acompañan las grandes bendiciones.

5) Yo no puedo creer. Romanos 1: 18 al 23 “Porque la ira de Dios se revela desde el cielo contra toda impiedad e injusticia de los hombres que detienen con injusticia la verdad; 19 porque lo que de Dios se conoce les es manifiesto, pues Dios se lo manifestó. 20 Porque las cosas invisibles de él, su eterno poder y deidad, se hacen claramente visibles desde la creación del mundo, siendo entendidas por medio de las cosas hechas, de modo que no tienen excusa. 21 Pues habiendo conocido a Dios, no le glorificaron como a Dios, ni le dieron gracias, sino que se envanecieron en sus razonamientos, y su necio corazón fue entenebrecido. 22 Profesando ser sabios, se hicieron necios, 23 y cambiaron la gloria del Dios incorruptible en semejanza de imagen de hombre corruptible, de aves, de cuadrúpedos y de reptiles”. No hay ninguna excusa en el Señor para no creer, simplemente “Si no quieren creer, es porque no quieren”.

6) Unos dicen. Ya es demasiado tarde

Otros dicen: Aún tengo tiempo

2 Corintios 6:2 “Porque dice: En tiempo aceptable te he oído, Y en día de salvación te he socorrido. He aquí ahora el tiempo aceptable; he aquí ahora el día de salvación”.

Hay un tiempo en el procedimiento de Dios cuando el escucha a los pecadores sus oraciones y responde a los que se arrepienten, y ese tiempo preciso y oportuno era y es ahora mismo, sin embargo, ese tiempo también llegará a su fin, razón por la cual la exhortación del apóstol Pablo fue y lo es hoy tan apasionado, porque hoy es día de salvación.

7) No siento nada en mi corazón Hebreos 3:7, 8,12 y 13 “Por lo cual, como dice el Espíritu Santo: Si oyereis hoy su voz, 8 No endurezcáis vuestros corazones. 12 Mirad, hermanos, que no haya en ninguno de vosotros corazón malo de incredulidad para apartarse del Dios vivo; 13 antes exhortaos los unos a los otros cada día, entre tanto que se dice: Hoy; para que ninguno de vosotros se endurezca por el engaño del pecado”.

Se debe dejar obrar el Espíritu Santo en el corazón de las personas, Dios tiene todo poder para transformar una criatura y hacerlo un vaso para honra.

8) No puedo ser salvo porque no puedo perdonar. Mateo 6:14 “Porque si perdonáis a los hombres sus ofensas, os perdonará también a vosotros vuestro Padre celestial”. Mateo 18: 21,22 “Entonces se le acercó Pedro y le dijo: Señor, ¿cuántas veces perdonaré a mi hermano que peque contra mí? ¿Hasta siete? 22 Jesús le dijo: No te digo hasta siete, sino aun hasta setenta veces siete”.

Debemos señalar que estos versículos nos muestran que no debemos perdonar una cantidad de veces determinada; todo lo contrario, Jesús a la pregunta de Pedro le enseña que siempre se debe perdonar, el perdonar traerá paz al corazón y se restituirá la comunión los unos con los otros.

9) No estoy preparado para ingresar a una Iglesia. Salmo 27:4 “Una cosa he demandado a Jehová, ésta buscaré; Que esté yo en la casa de Jehová todos los días de mi vida, Para contemplar la hermosura de Jehová, y para inquirir en su templo”.

El asunto principal de la vida de David era vivir en comunión y presencia de Dios y sólo para su propósito y obra. Así debemos motivar a otros, para que vivamos todos de igual manera ante Dios. (Salmo 15)

CONCLUSIÓN:

Pensando en otros: hay una historia natural de un hombre que puso un terrón de azúcar sobre una piedra, luego tomó una hormiga y la puso encima del terrón de azúcar; el hombre quedó sorprendido al ver que la hormiga después de examinar y gustar su dulce descubrimiento, corrió en busca de sus compañeras que comprendieron el mensaje de la otra hormiga, ya que en seguida se formó una hilera de hormigas que se dirigían al dulce descubrimiento.

¿No es esta una buena lección para nosotros los hijos de Dios?, si hemos gustado que el Señor es bueno y dulce, debemos hacer lo mismo que la hormiga, compartir con otros para que vengan a participar también de la salvación en la que usted y yo nos gozamos.

Recuerde siempre esta ilustración y nunca olvide que la evangelización es la acción de presentar a Jesucristo como único Salvador con el poder del Espíritu Santo. Debemos tomar conciencia que el tiempo es cumplido, que el campo está blanco para la siega, entonces digamos al Señor ¡Heme aquí, envíame a mí!

“Pero tú vela en todo, soporta las aflicciones, haz la obra de evangelista, cumple tu ministerio” (2 Timoteo 4:5 RV 1909)

Cumpliendo fielmente con esta grata misión podremos decir con gozo en nuestros corazones ante la presencia de Dios:

“He peleado la buena batalla, he acabado la carrera, he guardado la fe” (2 Timoteo 4:7)

Amén y Amén